14/10/2019 

 


 

Aparecieron algunas voces críticas contra la licitación porque dejaría afuera de la obra a todas las empresas nacionales. La explicación del Gobierno.

La megaobra hidroeléctrica Portezuelo del Viento se va poniendo en marcha, con el llamado a licitación internacional y la primera visita obligatoria que las empresas interesadas en su construcción deben realizar esta semana. Sin embargo, en los últimos días aparecieron fuertes cuestionamientos respecto del pliego, porque dejaría fuera del proyecto a las empresas nacionales.

Esas críticas, que aún se hacen en voz baja, apuntan fundamentalmente a que con las condiciones actuales del pliego ninguna empresa argentina -ni siquiera las más poderosas como Techint, Cartellone o Impsa- podría cumplir con los antecedentes y obligaciones que se exigen para la construcción de la presa en el sur provincial.

Ante esta situación el subsecretario de Energía, Emilio Guiñazú, se encargó de intentar llevar calma a las firmas locales, puntualizando que las empresas interesadas pueden formar consorcios para alcanzar los estándares que se solicitan.

“En forma individual hay pocas empresas en el mundo que se puedan presentar, quizás alguna china o europea. No existen compañías que abarquen todos los rubros, por eso se habla de consorcio con un tope de cuatro firmas”, indicó el funcionario. Sin embargo, algunos empresarios aseguran que ninguna compañía argentina estaría en condiciones de liderar ese consorcio.


El subsecretario de Energía, Emilio Guiñazú, se encargó de intentar llevar calma a las firmas locales.

Pero Guiñazú insiste. “Por ejemplo, tenés una constructora civil pero se necesita además fabricar equipamiento de montaje en línea. El pliego está hecho para que puedan combinarse y premia a los capitales locales. Puede darse casos de empresas mendocinas y nacionales combinadas con extranjeras”, añadió.

Desde el Gobierno recuerdan que "al ser una represa multipropósito con obras conexas, requerirá de varias especialidades en obra civil. Se deberá relocalizar a los vecinos de Las Loicas, construir las mejoras de tramos de la ruta nacional 145 y la ruta provincial 226 y construir un tendido de alta tensión para conectar la presa con el sistema interconectado nacional”.

Lejos de confrontar como lo hizo tiempo atrás con el gobernador Alfredo Cornejo, el vicepresidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet) Julio Totero, defendió las condiciones que se solicitan. “Lo que hemos visto son exigencias que tienen que ver con normas internacionales de cualquier pliego para cualquier emprendimiento de esta envergadura”, indicó.

Además Totero consideró que en el país existen empresas con “capacidad” para que el proyecto sea realizado por firmas nacionales. De hecho, desde Asinmet lanzaron un programa de asistencia para que las compañías puedan certificar normas para la obra hidroeléctrica.

De este modo la asociación, junto a otras cámaras, colaborarán con las firmas locales para que obtengan las normas ISO 9.001, ISO 14.001 o ISO 45.001. En el fondo se apunta a que las empresas puedan estar a tono con las exigencias de esta obra y también de Vaca Muerta.

Pliego, visita obligatoria y plazos

Desde el lanzamiento en septiembre, ninguna firma compró el pliego 300 mil dólares. Básicamente necesitan conocer todos los detalles antes de armar una oferta e invertir. En este sentido, este miércoles 16 de octubre se realizará la primera visita -obligatoria para todas las empresas y pymes que estén interesadas- a la zona donde se construirá el dique.

Portezuelo del Viento es la mayor obra de ingeniería civil de Mendoza y estará emplazada a 20 kilómetros de la localidad de Las Loicas y a media hora de la ciudad cabecera de Malargüe, sobre el río Grande. El proyecto prevé una serie de trabajos que van más allá de la represa: relocalización del pueblo Las Loicas en la costa del lago, nuevos tramos de la ruta nacional 145 y de la ruta provincial 226, la construcción de una sala de máquinas y el tendido eléctrico para conectar la presa con el sistema interconectado nacional.

“La visita de obra es fundamental para reconocer el terreno, ver dónde estará emplazada la represa y sus obras conexas y familiarizarse con un lugar en la cordillera en el que habrá que trabajar en todas las estaciones del año”, afirmó Guiñazú. “Hay que conocer el lugar y las condiciones para saber dónde se emplazarán los obradores, cómo se ejecutarán los distintos pasos para las múltiples construcciones que vendrán además del dique”, agregó.

Las empresas tienen tiempo hasta el 4 de marzo del próximo año para presentar sus ofertas y ese mismo día se abrirá el primer sobre. El segundo será el 8 de abril y el tercero el 19 de agosto. Con estos plazos se espera que la construcción de la obra hidroeléctrica comience efectivamente en el último trimestre de 2020.



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